Hombre, cuando durante muchos años has sufrido (y sigues sufriendo) terribles efectos secundarios cada segundo, de cada minuto, de cada hora, de cada día, y sabes que eso jamás ocurrió antes de las intervenciones, sino sólo después de las mísmas, a uno le queda bastante claro que de un modo u otro han jodido la funcionalidad de tu nariz, y en esa situación, dado que lo único que quieres es solucionar el problema, te lees y te estudias todo lo que haya que leer y estudiar de la anatomía y funcionalidad nasal, con la esperanza de llegar a entender todo y quizás poder descubrir alguna solución.

Por eso no te extrañe que para muchos de aquí, términos como cornete inferior, meato medio, pared lateral, séptum,...sean tan cotidianos como pie, brazo, cabeza, tronco...